El envejecimiento es un proceso natural que nos afecta a todos. Son cambios que sufrimos los seres vivos con el paso del tiempo y que no tienen que ser sinónimo de enfermedad o dependencia. Hay muchas formas de envejecer, y de nosotros depende que éstas se orienten hacia una vejez normal o, como se ha dado en llamar, saludable.
El accidente se define, según la Organización Mundial de la Salud, como un acontecimiento fortuito, generalmente desgraciado o dañino, independientemente de la voluntad humana, provocado por una fuerza exterior que actúa rápidamente y que se manifiesta por la aparición de lesiones orgánicas o trastornos mentales